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miércoles, 6 de julio de 2016

Lopérfido Buchón

Todos contra Lopérfido

Me veo en la indeseable posición de defender a Lopérfido. No me gusta, por cuentas pendientes de cuando manejaba el presupuesto de la ciudad, y por sus años en el exterior esperando que prescribieran sus causas penales en el fuero porteño.
Dicho esto, aquí y ahora, y especialmente por las razones detrás de su dimisión, en ésta, lo banco. Lo banco en serio.

¿Por qué lo quieren echar a Lopérfido?

La excusa es clara: por sus declaraciones sobre la cantidad de desaparecidos.
ERROR.
No se dejen engañar. No es por eso. Esa es la excusa políticamente correcta. La que se puede decir en público, la que están repitiendo como loros todos los periodistas en televisión. Es la enunciable, la pública. La permitida decir sobre el escenario.
Es mentira.
La verdadera razón es obscena. Obscena en el sentido: no se puede decir en público, no se puede decir en voz alta, no se puede decir en el escenario.
Obsceno como mostrar el traste en público.

La verdadera razón es que denunció que existía un sistema armado ex profeso para timar al estado. Al igual que la obra pública o las compras del Estado o los giros a la AFA, existió un sistema para robar al Estado en los cuales las contrapartes fueron actores, cantantes, bailarines y productores de espectáculos. Involucra a miles de personas. Si eso se estudia y no se acalla, irían presos cientos de los “artistas” que hoy pululan aún por TV y radio y revistas.
Denuncias al hermano de De Vido por millonarios fraudes en la industria audiovisual.

La denuncia de Lopérfido la pueden leer acá.
Y acá.
Y acá.
De encararse una verdadera auditoría de estos millonarios fraudes [1], todos los que se autotitulan artistas y cuyas caras en algunos casos conocemos, terminarían presos.
La denuncia tuvo varios efectos:
Empezaron a insultar por la calle a personajes de los cuales sabíamos ya todo: que iban a los actos del gobierno saliente por plata. ¿Quién ignoraba que putones que se acostaron con los milicos y a partir de ese momento con todo tipo que mojó en el gobierno, como Del Boca o Casán, estaban con La Chorra por plata? ¿Quién ignora que personas como Florencia Peña, que jamás mostraron ninguna predisposición o interés político lucraron en el gobierno?

Dentro de los mecanismos de peculado, siempre es preferible la compra de intangibles, como publicidad o contratación de espectáculos, que los tangibles. Una obra vial se puede auditar. Que se contrataron 8 conjuntos musicales para un festival (y que luego fueran 4), no.
De seguir la senda que Lopérfido marcó, caerían muchos conocidos, casi todos, y además, los funcionarios de universidades nacionales y gente que cree ser “popular”. El escarnio de la población sería para siempre.

Lombardi

La otra consecuencia de la denuncia es que dejó muy mal parado a Lombardi. Era él el que tendría que haber denunciado los fraudes al Estado. Y no lo hizo.

      La exposición de la canallada de Lombardi por parte de Lopérfido la había adelantado aquí.
Era él el que no tenía que haber contratado a quienes fueron partícipes necesarios en una compleja estructura para defraudar las arcas del Estado. Seis años de cárcel para cada “artista” como Andrea del Boca. Y no lo hizo. ¿Por qué? Ahí entramos en el terreno de las conjeturas. Supongo que porque son las mismas personas con las que Lombardi hace negocios y siempre los hizo. Sería tirarse contra uno (en este caso contra cientos) de los suyos. De su tribu. Esto sin descartar la posibilidad de que Lombardi en algún momento hubiera hecho el mismo tipo de operaciones, aunque nunca por los montos de De Vido.
Mi opinión sobre la gestión de Lombardi la di en enero. Aquí.
Lopérfido dijo la verdad.
Y con eso expuso ante el público en general que no sólo La Chorra era chorra, lo que la población ya asumió, y sus ministros y sus secretarios de Estado también lo eran, sino que en el mismo manejo entraron Del Boca, Echarri, Romano, Casán, Rago, Morán, Urtizberea, Papaleo, Peleriti. Cortese, Ross y cientos de nombres más, muchos de los cuales ni conozco. Veo las fotos y no sé quien son. Tiraría abajo el stardom de cabotaje que supimos conseguir.

Y con el riesgo de que alguno dijera: “Bueno, no sé de qué te las das, si cuando me contrataste para el festival de ….. tuve que darle el 10% a …”.
También significaba descabezar casi la totalidad de las universidades del Conurbano que fueron el vehículo preferido para la defraudación al Tesoro Nacional por miles de millones de pesos.

Había que pararlo.

El gobierno prefirió pegarle un tiro al mensajero. Boletear al buchón. Eliminar al Whistleblower.
Y usaron de ariete visible a los artistas pidiendo la renuncia por el mito de “los desaparecidos”.

Es por plata. Con los K siempre es por plata. En este caso es para no ir todos presos. Están luchando por su libertad, literalmente.
Y el gobierno actual les hace el juego.
Fea la actitud.
* * *

                                             
* * *






[1] Recordaremos también que los hijos de De Vido tenían productoras artísticas.

5 comentarios:

  1. Lo escuché la semana pasada hablando x teléfono con Lanata contando la estructura de la estafa con nombres y apellidos. Y esta semana Lombardi fue a la radio y era remiso a dar nombres xq no "estaba bien" y a duras penas admitió los juicios de los tipos de 678. Siempre estuvo solo. No me olvido del grupo sushi, pero ahora banco sus dos opiniones.

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    1. Gracias por el comentario. Sí, bastante reprochable la actitud del oficialismo.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Debo concordar en todo con tu post. Lopérfido y Lombardi, más allá de ser relativamente impresentables, deben ser defendidos en esto. Lo que pasa que la runfla kulturosa es muy chorra y poderosa, y tuvieron los huevos o la inconsciencia de denunciar.

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    1. Gracias por el comentario. Pareciera que es así. Una pena.

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